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El Niño del Campanario: El tiempo suspendido en Nicoya

El advenimiento de una presencia en el templo colonial En las tierras de Nicoya, donde las tardes huelen a polvo tibio y el sol desciende con una lentitud casi ceremonial, la iglesia colonial se levanta como una guardiana silente.  Sus paredes blancas han sido testigos de la sucesión metódica de generaciones, procesiones y tempestades. Sin embargo, tras esa fachada de quietud eclesiástica, subyace un misterio que desafía el razonamiento materialista: la historia de Mateo, el niño que decidió habitar las alturas. Mateo no era un joven común en la estructura de aquel pueblo antiguo. Su naturaleza espiritual estaba marcada por una inquietud que excedía las normas de su tiempo. Mientras su madre, doña Remigia, se entregaba a las labores de limpieza, Mateo se dedicaba a investigar los rincones del templo. Sus preguntas no eran simples ocurrencias infantiles, sino intentos por comprender el funcionamiento de la fe y la jerarquía de lo sagrado. —“¿Y por qué las campanas suenan tan fuerte?...

Teresa Wilms Montt: Época de Oro Chilena

Retrato sepia de Teresa Wilms Montt, escritora

María Teresa de las Mercedes Wilms Montt nació el 8 de septiembre de 1893 en Viña del Mar, Chile, en el seno de una familia aristocrática con ascendencia alemana y española. Su madre, Luz Victoria Montt, era nieta del presidente Manuel Montt, y su padre, Federico Guillermo Wilms, descendía de la realeza prusiana. 

Desde temprana edad, Teresa recibió una educación esmerada, acorde con las normas de la alta sociedad de la época, pero su espíritu indómito pronto desafiaría las expectativas impuestas por su linaje.

A los 17 años, Teresa contrajo matrimonio con Gustavo Balmaceda Valdés, sobrino del presidente José Manuel Balmaceda. La unión, inicialmente prometedora, pronto se vio marcada por las tensiones derivadas del carácter rebelde de Teresa y las dificultades matrimoniales, incluyendo los celos y el alcoholismo de su esposo. Juntos tuvieron dos hijas: Elisa y Sylvia Luz.

Durante su residencia en Iquique entre 1912 y 1915, Teresa se involucró en círculos feministas y sindicalistas, y comenzó a publicar bajo el seudónimo "Tebal". Su compromiso con la masonería y su participación en movimientos de reforma social reflejaron su creciente desafección hacia los valores tradicionales de la sociedad chilena.

En 1915, su relación con Vicente Balmaceda Zañartu, primo de su esposo, desató un escándalo en la alta sociedad. Como castigo, un tribunal familiar la recluyó en el convento de La Preciosa Sangre en Santiago. Durante su confinamiento, Teresa escribió su Diario íntimo, una obra confesional que revela su profundo sufrimiento y su lucha por la libertad.

Gracias a la ayuda de su amigo Vicente Huidobro, Teresa escapó del convento en 1916 y se trasladó a Buenos Aires. En la capital argentina, se integró al círculo literario y publicó sus primeros libros: Inquietudes sentimentales y Los tres cantos. Su poesía, caracterizada por una mezcla de lirismo y crítica social, exploraba temas como el sufrimiento amoroso y la muerte.

En 1918, viajó a Nueva York con la intención de ser enfermera voluntaria en la Primera Guerra Mundial, pero fue detenida y deportada por sospechas de espionaje alemán. Posteriormente, se estableció en Madrid, donde conoció a escritores como Ramón Gómez de la Serna, Enrique Gómez Carrillo y Ramón María del Valle-Inclán. En España, publicó En la quietud del mármol y Anuarí, este último dedicado a Horacio Ramos Mejía, un joven que se suicidó frente a ella.

En 1920, Teresa se trasladó a París, donde se reencontró con sus hijas después de cinco años sin verlas. Sin embargo, la posterior separación de ellas sumió a Teresa en una profunda depresión. El 24 de diciembre de 1921, a los 28 años, Teresa Wilms Montt falleció por una sobredosis de veronal en el cementerio del Père-Lachaise en París.

Su legado literario ha perdurado a través de obras como Lo que no se ha dicho, publicada póstumamente en 1922, y Obras completas, compiladas en 1994. Teresa Wilms Montt es recordada como una voz rebelde y visionaria que desafió las convenciones de su tiempo y dejó una marca indeleble en la literatura chilena.

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